Salud mental, soledad y apoyo emocional
Enfrentar una situación laboral injusta y la incertidumbre migratoria al mismo tiempo puede pasar factura en tu salud mental. Pedir ayuda es un acto de fuerza, no de debilidad.
Si no te sientes seguro/a ahora, no te quedes solo/a
Llama incluso si no sabes cómo explicarlo. No necesitas tener las palabras correctas.
Puedes empezar diciendo: “Estoy solo/a, no me siento seguro/a y necesito que alguien se quede hablando conmigo.”
Aguantar en silencio no debería ser parte del trabajo
Según la Oficina de Estadísticas de Australia (ABS), casi tres de cada cuatro personas que mueren por suicidio son hombres. Fuente: Australian Bureau of Statistics
Ser migrante puede sumar aislamiento, visa, dinero, racismo y la presión de sostener a la familia desde lejos. Trabajar más, beber más, enojarte o desaparecer de los demás también pueden ser formas de estar pidiendo ayuda.
No tienes que proteger a tu familia ocultando que no estás bien
La presión académica, el costo de vivir, la vivienda, el trabajo y la soledad pueden acumularse. Tu institución debe tener servicios de apoyo: pide “student counselling” o “wellbeing support”.
Si lo que necesitas es una voz, compañía o volver a sentir comunidad
No todo empieza con terapia. A veces el primer paso es una conversación anónima o encontrar un lugar cercano donde puedas hablar tu idioma y conocer gente.
Para la próxima hora: escríbele a una persona, muévete a un lugar seguro donde haya gente y elige una de las llamadas de esta página. No resuelve todo; evita que tengas que pasar esta hora completamente solo/a.
No tienes que resolverlo tú solo/a
Si un compañero, un familiar o una amistad habla de hacerse daño o de no querer vivir, tómalo en serio aunque lo diga de pasada. Si hay peligro ahora, llama al 000. Si no es inmediato, Lifeline atiende 24 horas, también a quien llama preocupado/a por otra persona.
Acompañar a alguien también cansa. Tú puedes llamar para hablar de cómo te afecta.
Mientras conectas con alguien
Ejercicio de respiración (2 minutos)
Respirar o leer un mensaje puede ayudarte a atravesar unos minutos; no sustituye hablar con una persona ni recibir atención profesional.
Recibe un recordatorio por correo
Elige si quieres recibir una frase de aliento diaria o semanal por correo. Puedes darte de baja cuando quieras desde el enlace de cada mensaje.